Retinol 0,3 %, retinal 0,1 %, retinoide «triple», ácido retinoico. En la estantería de dermocosmética conviven cuatro nombres que suenan casi igual y no son lo mismo. La confusión tiene arreglo: todos pertenecen a la misma familia y se diferencian sobre todo en lo cerca que están de la forma que la piel usa de verdad. Aquí te contamos para qué sirve el retinol, qué cambia con el retinal y cómo empezar sin pasarlo mal.
Artículo informativo del equipo de PRĒTO. No sustituye la valoración de tu dermatólogo.
Qué son los retinoides
Los retinoides son un grupo de moléculas que derivan de la vitamina A. Todos acaban actuando a través del ácido retinoico, la forma activa que la piel reconoce. Unos llegan a ella tras varios pasos de conversión y otros ya lo son. Cuantos menos pasos, más potencia y también más riesgo de irritación.
Ordenados de más suave a más potente, los tipos de retinoides que vas a encontrar son estos:
- Ésteres de retinol (palmitato, acetato): los más suaves. La piel los convierte en retinol y después siguen el camino.
- Retinol: el más conocido en cosmética. Necesita dos conversiones para llegar a ácido retinoico.
- Retinal o retinaldehído: está a un solo paso del ácido retinoico.
- Ácido retinoico (tretinoína) y otros como el adapaleno o el tazaroteno: son medicamentos y requieren receta. Los pauta un médico, normalmente para el acné o el fotoenvejecimiento.
Hay además retinoides cosméticos de nueva generación, como el retinoato de hidroxipinacolona, que se presentan como más tolerables. La investigación sobre ellos es todavía más escasa que sobre el retinol.
Para qué sirve el retinol
El retinol sirve para mejorar el aspecto de la piel que empieza a mostrar los signos del paso del tiempo: arrugas y líneas de expresión, poros marcados, tono irregular y textura áspera. Favorece la renovación celular de la superficie, así que con el uso continuado la piel se ve más lisa y uniforme.
Si te preguntas qué hace el retinol en la piel, la respuesta corta es que acelera el relevo. Ayuda a desprender las células muertas que se acumulan en la capa más externa y deja ver una piel de aspecto más luminoso. Los estudios con retinoides describen también un aumento de la producción de colágeno en la dermis, el soporte que se pierde con los años. Por eso es el activo de referencia en el cuidado facial antiedad.
Estos son los beneficios del retinol, y en general los beneficios de los retinoides, que se notan en el día a día:
- Ayuda a atenuar la apariencia de arrugas y manchas.
- Afina la textura y reduce la visibilidad de los poros.
- Los retinoides regulan la producción de sebo, por eso se usan también en pieles con tendencia acneica.
Para qué sirve el retinol en la cara, entonces: para un objetivo de fondo, no para un efecto inmediato. Funciona de forma progresiva y exige constancia.
Diferencia entre retinol y retinal
La diferencia entre retinol y retinal está en los pasos de conversión. El retinol necesita dos para convertirse en ácido retinoico; el retinal, solo uno. Eso hace que el retinal sea más rápido y más potente a igual concentración. Por eso las fórmulas con retinal suelen llevar porcentajes más bajos.
En la práctica, la pregunta de retinal o retinol depende de tu piel y de tu experiencia:
| Retinol | Retinal | |
|---|---|---|
| Distancia al ácido retinoico | Dos pasos | Un paso |
| Concentraciones habituales | 0,1 % a 1 % | 0,05 % a 0,2 % |
| Velocidad del efecto visible | Más lenta | Más rápida |
| Para quién | Quien se inicia o tiene piel reactiva | Quien ya tolera el retinol y quiere subir |
Un ejemplo con productos que tenemos: el Intelligent Retinol 3TR de Medik8 contiene un 0,3 % de retinol, una concentración de inicio. El Retinal Renewal 0,1 % de Primaderm lleva retinal encapsulado en su versión más baja. Son dos puertas de entrada distintas a la misma familia.
Un dato que conviene saber: la normativa europea ha limitado la concentración de retinol en los cosméticos faciales para que nadie se pase sin darse cuenta. Más porcentaje no es mejor si tu piel no lo tolera.
Cómo usar retinol sin irritar la piel
Para aplicar el retinol bien, empieza dos o tres noches por semana, con una cantidad del tamaño de un guisante para toda la cara y sobre la piel seca. Si a las dos o tres semanas tu piel lo tolera, ve sumando noches hasta llegar al uso diario. Por la mañana, protector solar siempre.
Algunas pautas que marcan la diferencia:
- Cuándo usar retinol: por la noche. La luz degrada parte del activo y la piel queda más sensible al sol.
- Hidrata después. Una crema sencilla, sin activos, ayuda a reducir la tirantez de las primeras semanas.
- No lo combines al principio con ácidos exfoliantes la misma noche. Primero, que la piel se acostumbre.
- Retinol en el contorno de ojos: la piel es más fina, así que mejor una fórmula específica para esa zona y menos frecuencia.
Durante las primeras semanas es normal notar algo de descamación, tirantez o rojez leve. Es lo que se conoce como retinización y suele remitir. Si escuece, arde o se inflama, para unos días y vuelve con menos frecuencia.
Las pieles sensibles pueden usar retinoides, pero con más paciencia: concentraciones bajas, fórmulas encapsuladas y aumentos muy lentos. Cada tipo de piel tiene su ritmo y no hay que forzarlo.
Retinol antes y después: cuánto tarda en notarse
Los cambios en la textura y la luminosidad suelen empezar a apreciarse tras varias semanas de uso constante. En arrugas y manchas, el plazo habitual se mide en meses. No hay un calendario cerrado: depende de la concentración, de la piel y de la constancia.
Las fotos de retinol antes y después que circulan por redes conviene mirarlas con distancia. La luz, el maquillaje y el ángulo hacen mucho. Lo que sí se repite en quien lo usa bien es una piel más lisa y uniforme con el tiempo. Ese es el objetivo realista: que las líneas de expresión se vean más suaves, no que desaparezcan.
Quién no debe usar retinoides
Los retinoides no se recomiendan durante el embarazo ni la lactancia, tampoco los cosméticos. Si estás buscando un embarazo, coméntalo con tu médico antes de empezar o de continuar.
Tampoco conviene aplicarlos sobre una piel irritada, con eccema activo, quemaduras o heridas. Y si usas un tratamiento con receta para el acné u otra afección, no añadas retinol por tu cuenta: dos retinoides a la vez multiplican la irritación.
Si tienes dudas sobre tu caso, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) tiene información divulgativa fiable. Y para un diagnóstico, tu dermatólogo.
Cómo elegir tu primer retinoide
Para elegir, piensa en tres cosas: tu experiencia previa, la sensibilidad de tu piel y la zona que quieres tratar. Si nunca has usado ninguno, empieza por un retinol bajo o un retinal en su concentración mínima. Si ya toleras el retinol, el retinal es el siguiente escalón natural.
El formato también cuenta. Los sérums concentran más el activo; las cremas con retinoides suelen ser más amables y aportan hidratación a la vez. En nuestra sección de cosmética facial encontrarás ambos formatos, y en la tienda podemos orientarte sobre cuál encaja con tu punto de partida.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el retinol? Es una forma de vitamina A que se usa en cosmética. La piel lo transforma en ácido retinoico, la molécula activa, en dos pasos. Por eso es más suave que el retinal o la tretinoína.
¿Qué es mejor, retinal o retinol? Ninguno es mejor en abstracto. El retinal es más potente y rápido; el retinol, más tolerable para empezar. Lo sensato es iniciarse con retinol o con un retinal de baja concentración y subir según la tolerancia.
¿Se puede usar retinol todos los días? Sí, cuando la piel ya se ha acostumbrado. Al principio, dos o tres noches por semana. Si aparece irritación, se reduce la frecuencia en lugar de abandonar.
¿Puedo usar retinol con niacinamida o vitamina C? Con niacinamida suele combinarse bien, incluso en la misma rutina. La vitamina C mejor por la mañana y el retinol por la noche, para no sumar irritación.
¿El ácido retinoico se puede comprar sin receta? No. La tretinoína y el resto de retinoides de uso médico son medicamentos y los prescribe un médico.
Lo esencial, en una línea
Retinol, retinal y ácido retinoico son escalones de la misma escalera. Sube despacio, de noche, con protector solar cada mañana y sin prisa por ver resultados. Si no sabes por qué escalón empezar, pásate por PRĒTO o escríbenos y lo vemos contigo.

